Repudiamos el asesinato de Rafael Nahuel

Desde Amigos de la Tierra Argentina, repudiamos firmemente el accionar represivo del equipo Albatros de Prefectura Naval, y todos los funcionarios e instituciones de gobierno que de ese grupo son responsables, el cual, en la tarde del sábado 27 de noviembre, cargó contra la comunidad mapuche Lafken Winkul Mapu en la zona de Villa Mascardi, Río Negro, y resultó en el asesinato del joven mapuche Rafael Nahuel y dos heridos. Todo esto mientras en otra ciudad del país se velaban los restos de Santiago Maldonado, víctima también de la represión a las comunidades mapuches y a quienes con ellas se solidarizan.
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Remarcamos que dicho asesinato se encuentra en coincidencia con el accionar violento -y frecuentemente ilegal- que las fuerzas de seguridad vienen desplegando particularmente sobre las comunidades mapuches que defienden su territorio legítimo, y sobre los sectores que reclaman justicia social en general. 
 
Repudiamos cualquier intento de querer representar estos hechos como resultado de una confrontación de fuerzas iguales en poder y violencia, como quiere instalarse desde medios y el gobierno. No sólo por pertenecer la Prefectura al aparato del estado (y, por lo tanto, ser responsable), sino también por las circunstancias en las que los hechos se desarrollaron: tras un desalojo que infringe el derecho milenario de los pueblos originarios sobre su tierra, las fuerzas navales actuaron con una violencia -en forma de balas de plomo- injustificada y por la espalda.
 
Responsabilizamos por estos hechos no sólo a la Prefectura Naval y a sus miembros directos, sino también a los responsables de estas fuerzas -incluídos la Ministra de seguridad Patricia Bullrich y su viceministro, Eugenio Burzaco- y del Poder Ejecutivo que los gobierna. Repudiamos las declaraciones  con las que intentan estigmatizar a las comunidades mapuches, y con la maliciosa negligencia con la que defienden -sin respeto a la necesidad de las instancias judiciales- la supuesta corrección de las fuerzas que comandan. Creemos que la responsabilidad de todos ellos sobre este hecho se encuentra en consonancia con aquella por la muerte de Santiago Maldonado.
 
Exigimos que se cumpla la legislación nacional e internacional que protege a los Derechos Humanos y los derechos de los pueblos originarios en nuestro país.
 
Por último, solicitamos a organizaciones, compañeros y compañeras, reclamen a los responsables sin descanso. Que se protejan y defiendan comunidades originarias en peligro. Que ante la desinformación mediática, difundan el mensaje de las víctimas y solidarizados. Que no permitamos que esto quede en silencio. Basta de criminalizar los defensores socioambientales.