Reflexiones del Taller “Bosques, humedales y biodiversidad”

Tras los paneles del Foro de Bienes Comunes que organizamos en el marco de la Semana de Acción de la OMC, tuvieron lugar talleres específicos sobre agua y minería, bosques, biodiversidad y soberanía energética. Aquí acercaron sus preocupaciones, experiencias e ideas decenas de compañeros de Argentina, Brasil, Nicaragua, Francia y hasta Noruega.

En una primera etapa, se compartieron experiencias sobre los peligros de los Programas REDD; las leyes que pisan los bosques nativos con plantaciones de monocultivos y la concentración de la tierra.  “En Argentina hay una reforma agraria pero al revés”, comentó el periodista Darío Aranda sobre el último punto, y añadió que  “el problema no es sólo la tierra en manos de extranjeros, sino también la tierra en pocas manos”. Las cifras fueron contundentes: en nuestro país, una empresa como Alto Paraná posee el 10% de la tierra en la provincia de Misiones, mientras que el 57% de los pequeños productores solo gestiona el 3% del territorio.

Juan Duarte, referente de PIP, una organización de producción agroecológica, compartió su proyecto de autoconsumo y su lucha contra Arauco, la compañía forestal que devora comunidades y acapara a  la provincia de Misiones. “Nosotros estuvimos al borde de la extinción”, comentó. Luego de años de lucha el PIP logró recuperar 600 hectareas que pasaron de monocultivos a producción campesina de alimentos. A sus reflexiones le continuó el pedido de alianza del representante de Vía Campesina, Fausto,  para que las comunidades no caigan por separado, sino que la sociedad se potencie en conjunto.

Joaquín Deon participó desde la Coordinadora en Defensa del Bosque Nativo de Córdoba, la unión de organizaciones, asambleas ciudadanas y pueblos indígenas que recientemente logró detener a 9 mega-proyectos extractivistas y al proyecto de ley que éstos buscaban implementar en Córdoba,sirvió de esperanzador ejemplo de unión y lucha.

Se habló sobre la necesidad de visibilizar responsabilidades, no sólo en el  gobierno y su embiste represivo –puesto que el extractivismo ha triunfado bajo las más diversas orientaciones políticas-, sino en la política extendida de los estados y la supuesta gobernanza global. Y de la necesidad de que las organizaciones y las comunidades visibilicen los logros de las demás, las tomen como esperanza, y que no caigan ante las trampas separatistas de las legislaciones que buscan tratar cada temática como un caso aislado, y aislar al pequeño-productor. Así, fue armándose una historia de cómo el intercambio entre experiencias fue nutriendo a la lucha. Esto para mirar al futuro como aliados, definir actitudes comunales e identitarias de acción social y de consumo; y  conjugar así estrategias comunes para poner en marcha, no sólo una técnica de lucha, sino un “gran cambio de cabeza” que nos aleje definitivamente del abismo.

Finalmente, se dio lugar al trabajo por grupos sobre los desafíos, diagnóstico y acciones. Las propuestas surgidas de este taller serán trabajadas en el plenario de cierre de esta semana de acción de la Cumbre de los Pueblos contra la OMC. Para ese entonces, estaremos aún más informados, conectados y empoderados para seguir construyendo otros mundos posibles a los que plantean los intereses económicos y represivos de la OMC.