Ni una mujer menos

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Orgullosamente miles de almas marchamos en contra de la violencia de género. Entendemos que lo ambiental no puede ir separado de la justicia, y la justicia no es tal si no es también justicia para las mujeres. Es increíble, pero esto es lo que seguimos reclamando en el siglo XXI. La dominación machista es algo tan interiorizado en nuestras costumbres y sistema de valor, que no se evidencia hasta que toma formas tan extremas como el feminicidio. Desde el año 2008 se contabilizaron 1808 víctimas, una cada 30 horas.

Las mujeres somos como la tierra, conservadoras de la semilla y la vida. Encarnamos esa fuerza casi mágica de la naturaleza, y justamente eso es lo que el paradigma vigente quiere someter. Mujer y naturaleza somos mercantilizadas, utilizadas, desechadas o destruídas en función de las estrategias del sistema. La violencia patriarcal permea históricamente en todos los espacios, justifica la violencia contra la mujer y la naturaleza a través de la imposición de lo homogéneo, a través de la fuerza física, de marcos teóricos y discursivos que legitiman el “control” sobre esa otredad que implica miedo, queriendo imponer su cultura de dominación a la mujer “salvaje” y a la naturaleza “caótica”.

Queremos ser libres en un mundo sin capitalismo ni patriarcado. Ayer hemos alcanzado un hito de movilización, ahora tod@s los argentinos sabemos de qué se trata. Ni una menos. No hay excusa.

Ni una menos ATA