“Mi lucha es para que les devuelvan las tierras a los originarios”

Nida es originaria y descendiente de los pobladores de Isla Apipé Chico, allí al norte de la provincia de Corrientes, en el límite con Paraguay. Ella, luchadora incansable, alza su voz para dar a conocer las problemáticas y la desidia que enfrenta la región y su gente, así como nos enfatiza el pedido a las autoridades aclamando el reconocimiento de la identidad de su comunidad como originaria.

Yo soy Nida Paredez, originaria y descendiente de los pobladores originarios de la Isla Apipé Chico, departamento de Ituzaingó, Corrientes, que se encuentra aguas debajo de la represa hidroeléctrica Yacyretá.

Mis abuelos vinieron a esta isla en el 1885, mi abuela materna vino con 5 años de edad. Ella es oriunda de General Paz, Corrientes. Yo estuve averiguando sus orígenes y ella es descendiente de mestizos, o sea de criollos. Ellos vinieron a trabajar en la isla porque antes solamente era dueño Don Luis Olivari, que ahora hay una localidad acá cerca que se llama Villa Olivari en ituzaingó, él era el único que vivía en ese tiempo en Apipé Chico. Mi abuelo trabajó con él, mi abuela vino con su abuela, y eran peones de patio, ellos se quedaron, desde 1904 tengo registro yo, hasta este tiempo, nosotros somos la tercera generación de originarios. Ahí son pequeños productores, ganaderos. Hay 50 habitantes, entre 12 y 15 familias.

 

Yo empecé esta lucha para ver qué posibilidad hay de que nos reconozcan como comunidad guaraní porque estudié profesorado de lengua y cultura guaraní acá en Ituzaingó. Viendo todo eso y haciendo una investigación para presentar un trabajo, me llevó a mí que tenía que ver de dónde venía yo. Tal es así que soy de sangre guaraní.

Tuve la gratitud de conocer a Emilio, de Guardianes del Iberá, que es un movimiento apolítico que defiende los derechos ancestrales y leí un poco de la ley y le dije a mi comunidad que existía la posibilidad de que el Estado nacional nos registre a nosotros como comunidad guaraní.

Empecé hace tres años, recavando información, datos, hablando y la mayoría estaban de acuerdo y así enviamos los papeles. Tengo un habitante originario que era de la edad de mi papá, tiene 92 años y es el poblador más viejo de Apipé chico y después le sigue Víctor de 82 años.

Los Paredez somos 10 hermanos. Yo empecé (…) ante la desidia del Estado nacional así como del provincial, tal vez por desconocimiento, yo no les hago responsables, o nuestra ignorancia por no conocer organismos que nos pueden defender. ¿Y qué pasa… cada vez que las entidades nacionales abren las compuertas -de la hidroeléctrica Yacyretá-? Nos vemos inundados nosotros. Tal es así que en 2013 abrieron las compuertas de noche y murieron la mayoría de los animales de los pequeños productores. Ellos no pasan de 100 cabezas de ganado. Ellos nunca tienen más que eso porque nosotros somos autosustentables, a nosotros nadie nos asiste.

Y esta lucha es para que el Estado provincial nos devuelva los vientres (…) Yo tengo un trabajo realizado y he recorrido el orden jerárquico respetando el municipio, el consejo deliberante y el gobierno provincial, pero qué pasa, nosotros somos pobres, originarios. Nosotros no tenemos los suficientes contactos ni plata y ellos hicieron oídos sordos a nuestro reclamo. Tal es así que ellos han vendido nuestros lotes fiscales que por derecho ancestral nos pertenecen (…) ¿Qué es lo que nosotros queremos?, que se nos respete a nosotros como dueño absoluto de las tierras originarias porque esas tierras son lotes fiscales y pertenecen al que los trabaja, al que los ocupa, y nos hace autosustentables a nosotros.

Hay un organismo provincial que se llama ICAA (Instituto Correntino del Agua y el Ambiente) que regula las tierras fiscales, pero nos han puesto las pruebas habidas y por haber para que nosotros podamos acceder a los lotes fiscales; sin embargo por otro lado, ellos nos vendieron los lotes a nosotros.

Y siguen estando los usurpadores. Yo les llamo a ellos usurpadores porque cuando tomamos cosas que no nos corresponden se llama usurpación. ¿Por qué?, porque nosotros somos pobres, cruzamos en canoa, no tenemos un sueldo… Ellos [los originarios en la isla] viven de lo que tienen el día a día. Cuando viene el agua se llevan todo lo que hay, pasan a este lado, están en Ituzaingó, y tratamos de sobrellevar la situación. Nadie nunca nada hizo por ellos (…)

Se rumorea que la provincia quiere hacer ahí un destino turístico. Hemos levantado la firma de los pequeños productores, que son 22, y hemos llevado la nota a Corrientes en Parques y Reservas a una mesa interinstitucional que ya tenían decidido todo lo que iban a hacer ahí.

A todos llevo la moción, pero estoy sola, entonces hemos decidido conformar como comunidad Kaabyty, que significa muchos montes y nuestro karaí se llama Norberto Álvarez porque dice la ley que tiene que estar regida por un karaí que se decide en asamblea de los ancianos. Lo hemos mandado al registro del RENACI (Registro Nacional de Comunidades Indígenas). Y ahora estoy haciendo todos los requisitos que se necesitan para que se dé viabilidad a nuestro pedido.

El Río Paraná crece, la represa ataja y va largando de a poco con las compuertas cuando las abren. Pero nosotros hemos vivido siempre en la isla y ni una gallina se nos ha muerto, nunca. Mi papá, mis abuelos y mis tíos cargaban los animales en la canoa y cruzaban el río. Pero porque nosotros teníamos los datos precisos, cuándo va a crecer el río, cuándo va a llegar…

Y ahora, ¿cómo con la infraestructura que hay, con los conocimientos de gente capacitada, con materiales idóneos que dicen con exactitud… nos ha pasado esta cosa? Se nos han muerto perros, [el agua] se ha llevado materiales, palas, carretillas. Machetes, que ellos utilizan para el trabajo diario de la ladrillería.

Los señores que usurparon la isla tienen una balsa, se llama chata, que tiene un corral arriba que tiene que estar aprobado por la prefectura naval argentina, registrado, una medida adecuada, donde suben los animales y se los traslada a este lado.

Nos cobran $100 por cabeza de animal vacuno para traerlo [a continente]. Primero ellos pasan los de ellos, los de los amigos de ellos, y mientras… los animales de los originarios mueren, flotan en el agua. Yo tengo todas las fotos…

Lo primordial para nosotros es una balsa, hemos construido una balsa, a la mitad, porque con esa gestión que habíamos hecho los originarios, con el consejo que ellos nos dieron viabilidad en el estado crítico en que estábamos, nos devolvió a nosotros una parte de la devolución de vientres por la pérdida de los ganados. Pero hasta ahora ellos nos deben $8000 (…) Pero todo subió ahora, nos salía un precio hace tiempo y ahora se fue por las nubes, no hemos podido terminar. Me ha llamado el intendente y me dijo que se iban a hacer cargo de la otra parte que nos falta de la construcción de la balsa. Hace cuatro meses más o menos…

Lo fundamental para nosotros es la balsa y que se no dé a nosotros el registro de los lotes y que se devuelvan [las tierras] de los que fueron a comprar al ICA sabiendo que esos lotes son nuestros.

Mi lucha es para que ellos les devuelvan las tierras a los originarios. No sé cómo se van a arreglar (…)

También presenté una nota en el consejo para que se reserven los montes naturales porque nosotros no somos destructores. (…) Nos han desmontado los montes, con árboles que tienen 200 años más o menos que son especies autóctonas, urunday, lapacho, y hay muchas aves también.

No queremos que nos lleven nada que no sea de la isla ni tampoco que lo traigan.

No quiero que ellos estén más en la isla. Ése es mi objetivo. Que la gente de la isla sean pura y exclusivamente los originarios, y sus descendientes y los descendientes de los descendientes.

Nosotros no tenemos energía, agua potable, pero ese es nuestro estilo de vida. Nosotros no necesitamos más nada.

Y que el Estado nacional y los organismos que nos protegen a nosotros, que cumplan, que nos ayuden a nosotros. Me voy a ir a donde está la presidenta, me voy a ir hasta donde está el Papa, a acampar en la Plaza [de Mayo], pero no me voy a ir de este plano sin hacer lo que corresponde por mis originarios. Yo no pertenezco a ningún partido político, yo soy Nida Paredez, descendiente de pueblos originarios y a eso me remito.