Más OMC, menos democracia

En Amigos de La Tierra Argentina expresamos nuestro repudio ante las medidas tomadas por el Gobierno Argentino en el marco de las abruptas desacreditaciones a participantes de organizaciones socioambientales y académicas emitidas para la XI Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Buenos Aires que se realizará del 10 al 14 de diciembre.

Ante la información recibida por las oficinas de la Organización Mundial del Comercio en Ginebra de que el gobierno argentino ha decidido denegar la acreditación de más de 60 expertos y activistas, pertenecientes a 18 Organizaciones, para la próxima Conferencia Ministerial de la OMC, repudiamos este prácticamente improcedente y persecutorio acto antidemocrático. Y esta violación al deber del Estado Argentino como anfitrión de la Conferencia, dado que los activistas denegados ya habían adquirido legítimamente sus acreditaciones ante el organismo internacional.Mesa de trabajo 1Decimos antidemocrático porque este acto compone un claro esfuerzo de lacerar la multiplicidad y multilateralidad de voces, excluyendo a la comunidad civil, a las organizaciones no-gubernamentales que trabajan arduamente por la justicia social y ambiental, y a necesarios expertos cuya voz es fundamental a la hora de tratar los temas sobre los cuales la Conferencia Ministerial plantea incidir y que afectan a múltiples áreas de la sociedad y sus posibilidades. Creemos que lo que la medida demuestra es la intención del Gobierno de llevar acallar cualquier voz que no sea los intereses de las mega-corporaciones.

Decimos persecutorio porque está en consonancia con numerosos asedios que el Gobierno Argentino viene asestando contra las voces disidentes, activistas, comunidades originarias, y protectores del territorio y el ambiente. El reciente asesinato del compañero mapuche Rafael Nahuel y el ahogamiento de Santiago Maldonado en responsabilidad de las fuerzas nacionales de seguridad son, si bien enormemente significativos y poderosos, sólo algunos ejemplos de los efectos que la creciente militarización del territorio en torno a los intereses empresariales está teniendo en la región.

Desmentimos los intentos del gobierno y de ciertos medios de comunicación poderosos de representar a los compañeros desacreditados como violentos y a la medida como justa. Representaciones que se intentan imponer con argumentos vagos (justificando la denegación por supuestos “llamamientos en redes sociales”) por sobre la evidencia que la biografía, experticia y el activismo de los compañeros arroja, razones que le valieron la justa acreditación por parte del organismo internacional en primera instancia.

Nos solidarizamos con los compañeros abruptamente desacreditados que enfrentan problemas para ingresar al país y a la Conferencia a la que legítimamente habían sido autorizados previo a la arbitraria medida. Repudiamos la denegación del ingreso al país y las deportaciones que ya comenzaron a sufrir, así como las abusivas condiciones en las que se realizaron y se realizan.

Invitamos a la sociedad a unirse en solidaridad a los compañeros desacreditados, a informarse sobre los daños e injusticias que dicha Conferencia anticipa y en pos de los cuales acalla la multilateralidad de voces, y a unirse a las instancias de acción desde las cuales la confluencia Fuera OMC ( https://fueraomc.org/ ) combate estos ataques a la soberanía popular.

Celebramos, participamos e invitamos a la Semana de Acción contra la OMC (información y cronograma: https://fueraomc.org/ ), a desarrollarse desde el pasado jueves 7 de diciembre hasta el miércoles 13, resultado de la confluencia de múltiples organismos y espacios civiles, y que apunta a generar momentos de educación, intercambio, demostración y empoderamiento popular, a través de conferencias, charlas, ferias, marchas y talleres a realizarse en el marco de informar  sobre  los negativos efectos que la Conferencia Ministerial tendría para los conjuntos sociales y sobre las alternativas posibles que existen hacia una sociedad y producción más justa, saludable, sustentable y popular.