Incendian las casas de quienes protestaban pacíficamente contra el juez de la causa Maldonado

Miembros de la comunidad Mapuche Vuelta del Río recibieron ataques tras protestar pacíficamente las decisiones de la causa.

 

La mañana del 20 de septiembre, miembros de la comunidad mapuche Vuelta del Río -contigüa a la Pu Lof Resistencia Cushamen- habían ocupado y luego desocupado pacíficamente el juzgado federal de Esquel. Pedían la remisión del juez Guido Otranto, quien lleva la causa por la desaparición de Santiago Maldonado.  Esa misma noche, se encontraron con que sus casas eran incendiadas por grupos armados.

“En este preciso instante están quemando las casas de los hermanos de Vuelta al Río que vinieron a hacer la ocupación pacífica para pedir la remisión del juez Guido Otranto”, contó Moira Millán en un audio de Whatsapp que rogó difundir, mientras se dirigía hacia el lugar del atentado donde quedaría incomunicada. “Están tomando represalias contra nuestros hermanos y hermanas. Aparentemente es un grupo de hombres armados que no sabemos si son policías o si son parapoliciales. Ellos están llevando adelante estos crímenes”, describió.

El ataque se suma a los muchos que vienen sufriendo las comunidades mapuches de Chubut y al perseguimiento constante al cual las someten las autoridades de la justicia y las fuerzas de seguridad. Esa misma tarde, los dueños de los hogares arrasados habían hablado con el juez. “Le expresamos nuestra disconformidad y malestar por haber sufrido esta persecución producto de la desaparición forzada de una persona. Se lo está buscando en nuestra comunidad, se está siguiendo a nuestra gente (…) Le vinimos a decir que no vamos a permitir que nos vuelvan a atropellar nuevamente”, había contado a la prensa Rogelio Fermín, de Vuelta del Río.

Así, la causa Maldonado vuelve a salpicar de sospecha a los funcionarios estatales que debían buscar a Santiago investigando a la fuerza a la que apuntan las pruebas y testigos: gendarmería nacional. En cambio, los derechos de las comunidades mapuches son pisoteados una y otra vez por estos actores en pos de la impunidad y los intereses económicos extranjeros. Así, el reclamo de los miembros de Vuelta del Río se suma a los de la familia Maldonado, que ya esta semana habían pedido la renuncia de Otranto y exigiendo “un juez imparcial y una investigación seria”