Foros Fuera OMC: por Justicia Socioambiental y Climática

Este lunes 11 de diciembre, comenzó el Panel de “Justicia Socioambiental y Climática” del Foro “Bienes Comunes” que tuvimos oportunidad de organizar en el marco de la Semana de Acción contra la OMC.

Entre banderas que rezaban resistencia “por la vida, el agua y nuestro territorio”,  y “Fuera OMC, construyendo soberanía” 5 referentes de Argentina, Brasil y Uruguay compartieron las experiencias de sus países y explicaron cuáles son las necesidades de la justicia climática, y cuáles los silencios y las fachadas con las cuales se la niega en los organismos multilaterales de corporaciones y gobiernos.

Todo esto mientras el Presidente argentino Mauricio Macri y los medios hegemónicos piden a gritos que se acelere la firma del Acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE), el cual incluye las temáticas de bienes, servicios, propiedad intelectual, medidas sanitarias, inversiones, compras públicas, pequeñas y medianas empresas (PyME), ambiente, comercio y trabajo.  Así, con ambiente y comercio de la mano y dejando detrás al trabajo.

foro maniana

¿Qué es lo que se discute cuando se habla de medioambiente en esta Cumbre, y en la de París, y en tantas otras que vienen tratando el tema?

Números. La brasilera Leticia Tura, de FASE (Federación de Organizaciones para la Asistencia Social y Educacional) tuvo la oportunidad de asistir a algunas de estas conferencias y cuenta: “en las cumbres, lo que menos se discute es la cuestión ambiental. Se discute lo económico. Del territorio no se habla, se debaten mecanismos de financiamiento y cómo ganar dinero”.

Este reduccionismo de lo ambiental a lo meramente económico, no es una deformación de estos fueros. Es un nuevo paradigma que se viene construyendo hace mucho y que busca difundir una concepción de naturaleza como mero capital. Se abandona la idea de conservación, explicó José Seoane, del Grupo de Estudios sobre América Latina (GEAL), para instalar que “podemos hacer negocios y garantizar la sustentabilidad, ser sustentablemente eficientes”. Este paradigma, dice, “no detecta la contradicción, enverdece la economía para financiarizar la naturaleza, para acercársele sólo desde el enfoque del mercado y mercantilizar también sus posibles soluciones” La monetarización del aire bajo los llamados “Mercados de carbono” y de los deberes de las empresas ante la naturaleza como “Servicios socio-ambientales” se remarcaron como ejemplos.

Esta financiarización, pinta a la naturaleza con la misma homogeneidad e intercambiabilidad del dinero. Se reducen los ecosistemas a litros de carbono. Los territorios a su potencial agrícola. Y los gobiernos, las corporaciones, e incluso las grandes organizaciones ambientales, empujan hacia la sociedad estas concepciones. “En los últimos 10 o 15 años lo que vemos es un gran proceso de producción  de estructura nacional e internacional en torno a políticas sobre renovación y compensaciones ambientales”, dice Tura. Pero los ecosistemas son complejos y un bosque no es igual a ‘X’ cantidad de árboles.

Para evidenciar esto, Seone contó que basta con ver los nombres sucesivos de estas cumbre. Mientras la primera hablaba de los “Problemas del medio humano”, a la última se conoce como “Del desarrollo a la economía verde”. El viro hacia lo mercantil es claro.

Si se invierte en tecnología y medioambiente ¿No mejorarán las condiciones climáticas y de los pueblos?

La inversión y la técnica por sí solas no alcanzan. Desde la primer “Cumbre de la Tierra” de las Naciones Unidas en 1972 hasta la última en Río de Janeiro en 2012, las emisiones de gases invernaderos no han dejado de subir, explicó Seoane. El fenómeno es el llamado “Paradoja Verde”, otra muestra que lo que se ha desarrollado en las conferencias de la OMC es  la neoliberalización de la naturaleza. El problema no es sólo el transporte, sino el camino.

“El cambio de política climática no es solamente tecnológico. Lo tecnológico es importante pero no alcanza. Hay que ir a la raíz del sistema. Las preguntas de quién y para qué deben ser respondidas democráticamente, integrando los derechos de los trabajadores, de las comunidades, de las mujeres, de los campesinos…”, expuso Karin Nansen, Presidenta de Amigos de la Tierra Internacional.

¿Cómo construir alternativas para la justicia climática?

En el panel se trató la necesidad de apoderarse del debate. “En Brasil es notorio que todos los debates sobre el cambio climático y el juego político que aparece detrás, se tratan poco en las agrupaciones familiares, indígenas, alimentarias y de DDHH. Es un tema muy apropiado por grandes ONG ambientalistas, gobiernos y corporaciones. Oficialmente la importancia del clima se reduce a cuestiones técnicas, de investigación, o nuevas oportunidades de financiación. Pero el campo específico del debate climático es el campo político. Antes de debatir sobre justicia climática, es necesario politizar el campo climático. Las disputas económicas, las relaciones de fuerza históricas, no se pueden descontextualizar”, propuso Tura. Y añadió que en Brasil lograron visibilizar estas dimensiones a través de la construcción por territorios (agroecológicos, por ejemplo).

Para luchar con la estructuración de conceptos que buscan imponer los agentes del poder, la alianza es clave. Así lo expuso Nansen, tomando como ejemplo la perspectiva de soberanía alimentaria: se trata de buscar “no sólo nuevas formas de producción de alimentos, sino también de redes. Como el acercamiento del campo y la ciudad para recuperar el control alimentario en manos del pueblo, desde la semilla hasta la mesa. Decidir producir, qué producir y cómo distribuirlo”.

Redacción: Camila Trama.