En solidaridad con el Pueblo Lenca y en rechazo al informe de la misión del FMO (Entreprenurial Development Bank) sobre el Proyecto Agua Zarca

Comunicado a la opinión pública
Amigos de la Tierra de América Latina y el Caribe
Octubre 7 de 2016

Amigos de la Tierra de América Latina y el Caribe -ATALC- manifiesta a  la comunidad internacional su rechazo al informe que la misión  contratada por el FMO (Entreprenurial Development Bank) entregó respecto  a la construcción del proyecto Agua Zarca en Honduras. Al mismo tiempo,  queremos expresar nuestra solidaridad con el pueblo hondureño en  general, y en particular con las comunidades de Río Blanco, que  legítimamente defienden su territorio ante las amenazas que para sus
medios de subsistencia y su cultura representa la construcción de  megaproyectos hidroeléctricos.

Los lamentables asesinatos de Berta Cáceres y otros lideres del  movimiento COPINH, de 9 dirigentes del Movimiento Indígena Lenca de la  PAZ Honduras -MILPAH-, crímenes contra indígenas tolupanes, estudiantes,  el asesinato de más de cien miembros de organizaciones campesinas del  Aguan y del Valle de Sula, el elevado índice de feminicidios, masacres  de jóvenes, y la alta tasa de impunidad y de tortura, reflejan las  consecuencias de los Tratados Comerciales desiguales con Europa y
Estados Unidos. Militarización, narcotráfico, entre otras realidades  impuestas, dan cuenta de los peligros que enfrentan los activistas y  líderes sociales que defienden sus derechos en contextos en que a las  empresas se les cuestiona como violadoras de los derechos humanos:  económicos, sociales, ambientales y territoriales.

Por tanto, consideramos que no es adecuado que los informes presentados  desde financiadores de proyectos de desarrollo acudan a la  desacreditación de las acciones emprendidas por las comunidades y sus  movimientos sociales, para intentar legitimar la imposición que  materializan empresas financiadas con sus capitales bancarios
extranjeros. Condenamos estos planes, como los que ha patrocinado FMO  con la misión, que revictimizan a las comunidades y procesos, y aumentan  los riesgos para su seguridad territorial colectiva, generando  condiciones adversas para el esclarecimiento de la verdad, la aplicación  de justicia, la reparación integral y las garantías de no repetición  frente a la violencia que han sufrido históricamente.

En el mismo sentido que lo expresara la Relatora Especial sobre Pueblos  indígenas de la Organización de Naciones Unidas -ONU-, Victoria  Tauli-Corpuz, consideramos que el caso de Río Blanco es emblemático por  lo que representa en términos de violencia, impunidad y falta de acceso  a la justicia para los pueblos de ese país mesoamericano. Y, por tanto,  hacemos un llamado respetuoso y categórico al Estado hondureño para que  se profundicen las líneas de investigación en cada uno de los hechos  irregulares que han tenido lugar con la imposición de megaproyectos, y  no se avance en el  sentido contrario desde maniobras como la elaboración  de informes como el citado, en los que además se obvian las posibles  responsabilidades que podrían eventualmente tener los beneficiarios  económicos de los proyectos. Y hacemos también un llamado a los Países  Bajos, Finlandia y España, países de origen y accionistas mayoritarios  de los financiadores de Agua Zarca y otras represas en Honduras, para  que, de acuerdo con sus obligaciones extraterritoriales, dejen de
financiar proyectos que violan los derechos Humanos en América Latina.

Lamentamos y condenamos, también, el robo del expediente que contiene  los pormenores judiciales del asesinato de Berta Cáceres, hurto que se  dio en confusos hechos hace pocos días en Tegucigalpa. Consideramos que  este tipo de situaciones representa una grave obstrucción a la justicia.

En este sentido, demandamos justicia a las autoridades competentes de  Honduras y celeridad para dar con los responsables de estos sucesos, e  intentar salvaguardar así las posibilidades de alcanzar la verdad y de  aplicar las sanciones correspondientes frente al asesinato de Berta  Cáceres y de todos los dirigentes lencas, tolupanes, campesinos,  mujeres, estudiantes, que han golpeado la conciencia social y  espiritual del pueblo de Honduras y de todos los pueblos del mundo.
Alto a los crímenes contra la vida y el derecho de los Pueblos!