Día Internacional de Lucha Contra el Monocultivo de Árboles

Desde hace más de una década, cada 21 de septiembre las organizaciones socioambientales nos proponemos visibilizar la lucha que llevamos adelante contra las plantaciones forestales, en el Día Internacional contra el Monocultivo de Árboles.

En Argentina la lucha está presente en muchas provincias tanto del norte como de la patagonia, y no es para menos. Las transnacionales siguen invirtiendo en el sector aprovechando el combo favorable que ofrece nuestro país: variedad de climas y suelos; muy altos rendimientos productivos; y beneficios fiscales junto a escasos controles.

La región mesopotámica es la que concentra el grueso de la producción nacional, teniendo las provincias de Misiones y Corrientes la mayor cantidad de hectáreas plantadas con pinos y eucaliptus.

Debajo de estas provincias se halla una de las reservas de agua dulce más grandes del mundo: el acuífero Guaraní, que se ve directamente amenazado por la presencia desmesurada de estas especies exóticas que consumen muchísima agua.

El monocultivo de árboles en Argentina o en cualquier país del mundo genera: el acaparamiento de tierras; la destrucción de ecosistemas; el secamiento de los cursos de agua; la futura inutilización del suelo; la contaminación por agroquímicos altamente peligrosos; condiciones denigrantes de trabajo; expulsión de campesinos de sus tierras; y una acentuación de la financierización de la naturaleza.

Por todo eso, y dada la coyuntura regional actual, nos oponemos enérgicamente:

Al inicio de obras de una fábrica papelero-celulósica en la ciudad de Ituzaingó, Corrientes

A la instalación de una nueva planta de celulosa en Uruguay, que constituiría la tercera en el país vecino así como la más grande de la región.

A la liberación de especies de árboles genéticamente modificados, una estrategia más del sistema para su propio beneficio desestimando los riesgos asociados a la ingeniería sobre organismos vivos.

A los distintos sellos “verdes” (tales como FSC) que con sus certificaciones de producción sustentable respaldan los monocultivos de árboles.

Al saqueo de recursos y la implantación de monocultivos en la frontera cordillerana junto al camino de Tacuifí hacia el Lago Escondido.

A la entrega de los bosques de la costa Quilmes-Avellaneda de Buenos Aires sin protección bajo el proyecto de ley A1-15/16.

A la entrega de espacios naturales boscosos sobre las costas de los ríos Luján y de la Plata.

A la construcción de la obra hidroeléctrica entre los bosques y humedales de Reconquista y Goya en Corrientes.

Al saqueo del quebracho colorado chaqueño debido a la intensa explotación y a su muy reducida tasa de crecimiento.

Al patentamiento de especies que impulsan empresas multinacionales en su intento de restringir severamente “el Derecho al Uso Propio” de semillas.

A la eliminación del debate social y ambiental la protección bosques y humedales como ecosistemas naturales invaluables.

A la continuidad de la aplicación del uso masivo de agrotóxicos y transgénicos en el proceso de producción agrícola y hortícola.

A la instalación de un proyecto de explotación carbonífera de una empresa australiana en el sudeste bonaerense.

Al saqueo de las tierras y a toda política de estafa, maltratos, persecución, judicialización y genocidio, etnocidio y ecocidio.

Guardianes del Iberá

Amigos de la Tierra Argentina

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