Día de la Pachamama: Corpachada en Laguna de Rocha

El regreso a saberes ancestrales y originarios es quizás uno de los principales temas políticos en esta nueva Latinoamérica en formación. Las nuevas constituciones de algunos países han asumido el carácter plurinacional de su nación, reconociendo la herencia histórica de los pueblos originarios, durante el 2007 en Bolivia y en 2008 en Ecuador.

Las cosmovisiones de los pueblos originarios, como la construcción de una ética que respeta la relaciones entre cultura, economía y naturaleza, son modelos paradigmáticos para la construcción de nuevas formas de accionar en el planeta. De esta forma, el ritual nos permite entrar en consonancia con la Pachamama y de esta forma articular en medio del círculo de la palabra nuestras visiones y construcciones de mundo.


corpachada

Durante el 7 de agosto de 2011 estuvimos acompañando el Día de la Corpachada, ritual consagrado a la Pachamama (divinidad de origen andino) que consiste en corpacharla (darle de comer) cavando profundos hoyos en los que se entierra todo tipo de comidas y bebidas naturales, acompañado de rezos e invocaciones a la Pacha. El ritual tuvo lugar en la Laguna de Rocha en Monte Grande. Allí compartimos con vecinos y organizaciones un espacio de espiritualidad, en donde pudimos agradecerle a la Pacha todos sus bienes brindados y donde fue posible dialogar sobre las diferentes problemáticas ambientales que amenazan al Gran Buenos Aires.

El comienzo de la ceremonia reunió a los diferentes representantes de las organizaciones, quienes empezaron una pequeña fogata, que luego de forma conjunta fue alimentada por ramas que todos los participantes aportaron desde los 4 puntos cardinales. La música que nos ofreció el grupo Qhantati Ururi acompañaba nuestra mirada atenta a las diferentes acciones rituales del jefe de la ceremonia. Luego, fuimos sumando la comida que cada uno había llevado para poder realizar la ofrenda a la Pachamama y empezar a compartir con nuestros compañeros. Este compartir fue un lindo escenario para dialogar, con la compañía de una bebida ancestral extraída del maíz morado: api. Para finalizar realizamos un círculo de la palabra, que nos permitió reflexionar acerca de los sentidos del rescate ancestral, de las problemáticas ambientales y de los importantes retos que implica la búsqueda de otras relaciones con la naturaleza.

No es de menor importancia haber realizado este encuentro en la hermosa Laguna de Rocha, ya que desde hace varios años la organización Colectivo Ecológico Unidos por Laguna de Rocha y otros vecinos han emprendido una importante lucha por declararla Paisaje Protegido, y cuyo ideal a futuro es lograr la declaración del humedal, a nivel nacional, como Reserva Natural Metropolitana. Esta es sin duda, según el Colectivo, la categoría que mejor se ajusta a ese territorio. Esta lucha ambiental ha tenido un reconfortante horizonte cuando hace unas semanas luego de años de lucha de organizaciones ambientalistas un predio de 314 hectáreas denominado como Santa Catalina, y tan sólo separado por una vía con la Laguna de Rocha, pasó a estar protegido por ley, lo que imposibilita cualquier construcción que quisiera llevar a cabo la empresa de recolección de residuos en disputa por las tierras. De esta forma, nuestro abrazo a la Pachamama durante tan hermoso ritual estuvo también consagrado a la defensa de uno de los últimos pulmones verdes del conurbano.