Confluencias comunitarias en la defensa del territorio

En la localidad de Esteban Echeverría, al sur del conurbano bonaerense, las organizaciones socioambientales vecinales se agrupan cada vez más en torno a la Reserva Laguna de Rocha, fortaleciendo la acción ciudadana en su defensa.

Este fin de semana, como cada año, se organizó el campamento abierto a toda la comunidad, en el predio de la organización “El Puente Verde”, vecina a la reserva provincial y dedicada a la producción agroecológica.

Organizado por  el Colectivo Ecológico “Unidos por Laguna de Rocha”, “El Puente Verde paseo Agroecológico”,  “Jóvenes por la Cultura” , fue acompañado por numerosos vecinos, ciclistas de  la Masa Crítica Esteban Echeverría, productores de alimentos, cerveza, indumentaria y plantines,  y músicos del Centro Cultural “Sin Esclavos”

puente verde 2018

“Era natural que se diera este espacio del encuentro, tuvimos récord de participación este año” afirmó Martín, participante del colectivo ecológico.

La Laguna de Rocha posee 1400 hectáreas abarcando las localidades de El Jagüel, Monte Grande y 9 de Abril, tiene 9 ecosistemas diferentes entre bosques, pastizales, arroyos y lagunas concatenadas, más de 160 especies de aves y una gran riqueza histórica. Luego de años de lucha, la laguna finalmente fue declarada Reserva Provincial, sin embargo aún no está totalmente protegida: el Colectivo Ecológico denuncia abandono, falta de transparencia y asignación magra de recursos por parte de la provincia de Buenos Aires.

La articulación territorios verdes y producción campesina se hizo ineludible. Según Analía, miembro de “El Puente verde”, “en este momento los productores de Esteban Echeverría están pasando  un momento complicado por  un problema de tierras. Está bueno que la comunidad sepa que hay agricultores familiares en el distrito que producen alimentos agroecológicos, sanos, con una mirada de cuidado del medio ambiente y pero que eso no es fácil, y no es fácil querer producir alimentos en el conurbano, donde la tensión por el espacio físico es constante. Entonces no es solamente importante la consciencia del cuidado  del medio ambiente, sino que el trabajado r de la tierra que quiere producir alimentos sanos, también está en un momento complejo y a ese trabajador hay que apoyarlo”

Luego de una tarde de música de tambores, los participantes se fueron a su casa con esa satisfacción que otorga el contacto con la naturaleza, el intercambio con otros, la alimentación saludable, en síntesis, el sumak kawsay o buen vivir.