“Cambios no se vieron, se vive prácticamente lo mismo”

En 2014, Adrián Obregón, representante de las Organizaciones del Foro de la Agricultura Familiar de Corrientes (FONAF), junto a Emilio Spataro, coordinador del grupo Guardianes del Iberá, fueron invitados a viajar hasta Boston, EEUU, donde se encuentra la Universidad de Harvard. Allí presentaron un documento que exponía las problemáticas a las se enfrenta la región correntina del Iberá así como sus pobladores, y la precarización laboral a la que se ven sometidos los trabajadores, todo debido a la presencia y accionar de las empresas forestales pertenecientes a la universidad. Adrián Obregón nos cuenta cómo fue ese viaje y qué cambios ocurrieron, si los hubo, a esta parte.

El viaje a EEUU nació de la lucha contra la forestación acá en San Miguel y en algunos otros lugares de la provincia. Con todas las informaciones que teníamos y todos lo relevamientos que se habían hecho, nosotros acá siempre estuvimos en contra porque se nos metieron adentro de las colonias a ocupar tierras que son para pequeños productores, y se agravó cuando vino Las Misiones, una empresa de Harvard que vino a comprar tierras acá en San Miguel, plantó pino, y está justo en el corazón de los Esteros del Iberá, destruyendo el ecosistema.

Vinieron unos chicos estudiantes de Harvard, hicieron una investigación, se volvieron, hicieron la presentación y no les fue muy bien. Volvieron, hicieron un relevamiento más profundo, y nosotros acá estuvimos dándoles toda la mano que podíamos darle y ellos nos preguntaron si había una posibilidad de que pudiéramos ir, djimos que sí y así fue que nos mandaron la invitación y pudimos ir para una manifestación el 11 de abril en Harvard, en Boston. Fuimos unos días antes porque teníamos que buscar apoyo de otras organizaciones, universidades, buscando formas de cómo juntar un poco más de adhesiones, con sindicatos, etc

Allá nos recibieron más o menos, fue “pesada” la cosa. Les entregamos un documento en el despacho de la presidente de la Universidad porque ella nunca nos recibió siempre nos mandaron a otra persona. Nos recibieron los gerentes y el secretario privado de ella, estuvimos hablando y ellos dicen que todas las investigaciones que hicieron los estudiantes son falsas. Yo le dije que nos estaban tratanto de mentirosos, yo no voy a venir desde tan lejos, hacer semejante viaje para venir a mentirles. Yo vivo ahí, conozco y sé lo que está pasando. Parece que eso les molestó. No nos pusimos muy de acuerdo en nuestro pedido, en el documento.

Acá la gente es un poco reacia a comprometerse en la lucha de ese tipo. Sí hubo una organización que se sumó a lo último, hicimos un banderazo.

Cambios no se vieron, se vive prácticamente lo mismo. Lo que sí al personal por lo menos acá en San Miguel lo trataron un poco mejor, siguen faltando cosas igual. Se siguen quejando de la forma de trabajo, la comida, falta de vivienda para los trabajadores…

Hasta ahora está todo muy parado, no se está escuchando nada de la lucha… Yo tengo múltiples cosas que hacer, todavía en el Foro haciendo otras actividades en la FONAF, tengo muy poco tiempo y no hay otra persona que se esté ocupando. También otros compañeros ahora están en la lucha de la tierra, que el gobierno les está sacando.

Es difícil, uno no da para todo.

Acá en San Miguel había un campo de 1100 hectáreas, la última tierra de uso comunitario que está queando creo en todo Corrientes. El gobierno provincial en una Ley del Instituto de Desarrollo Rural puso en un artículo que esa tierra pasara a manos de la provincia, estaba intervenida por la provinica y con ese artículo se han quedado con la tierra. Nosotros seguimos reclamando, tenemos el apoyo de algunas organizaciones, como CTA, Secretaría de Agricultura Familiar, y algunas otras.

Esa tierra fue donada por una viuda que tenía campos acá en San Miguel y donó eso para los pequeños productores del municipio de San Miguel y de Loreto.

Nosotros vamos a seguir luchando, pero mientras siga este gobierno es medio poco lo que podemos llegar a aconseguir. De todas maneras los pequeños productores siguen sembrando ahí, pero le están poniendo muchas trabas, que regularice el personal, seguro, que no tiene nada que ver con lo que es la agricultura.

Otra cosa son las tierras fiscales que están forestadas. Por ahí buscamos informaciones y no nos dan. El ICAA que es el que maneja las tierras rurales, [las tierras] están en los parajes, pero no te dan información. Si supiéramos cuáles son fiscales por ahí podríamos reclamar (…) se podrían tomar esas tierras.

[Sobre el FSC y las auditorías a las empresas Las Misiones y EVASA], hicieron unas reuniones, pero no así… afuera digamos. Una sóla hicieron ahí en el pueblo. A mí siempre me invitaron después de la vuelta de EEUU, pero… ellos saben mi posición y la de la organización así que me parece que no tiene sentido que explique de nuevo ahí en las reuniones esas. A parte, ellos llevan gente al campo, donde tienen una oficina y hacen las reuniones. Buscan gente que son afines a ellos, no llevan a cualquiera. Hicieron nomás lo que querían hacer. En las instituciones, por ej. en las escuelas, llevaron los directores, los maestros, inclusive por ahí me cuentan compañeros que le dan plata a los directores para que lleven a los chicos a pasear en la forestación de ellos. Ese tipo de cosas hacen.

[Sobre los representantes de las empresas de Harvard] hay uno que supuestamente tiene una oficina, en Corrientes capital, supuestamente vive en Chile y sería un representante nomás, aparentemente no toma ni decisiones. Acá todo el trabajo se hace tercerizado así que hay algunos encargados nomás. De esa manera no tenés relación directa con ellos [las empresas]. Acá si vos querés hablar con algún responsable, salís hablando con los empleados, no tiene mucho sentido…

Como parte de FONAF, por un convenio firmado con la Universidad de Quilmes, estamos llevando a cabo dos diplomaturas acá en el NEA, en Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones. Estamos participando en el tutorado, hacemos clases presenciales y luego a campo, son de alternancia así como las EFA (Escuelas de Familia Agrícola). La diplomatura es Derechos Humanos y Agroecología, y los tutores hacemos la de Educación Popular. Nosotros tratamos de cambiar un poco el sistema de la ruralidad, y eso lo tenemos que cambiar desde la educación. Hasta ahora está funcionando bien.