7 de septiembre, todos contra la colonización del Delta

Audiencia oral y pública

Se realizará una nueva jornada del caso contra la empresa Colony Park por destrucción ambiental y ocupación ilegítima de terrenos y cauces en la primer sección del Delta.

Impactos ambientales de Colony Pak S.A en el año 2008/2009

Impactos ambientales de Colony Pak S.A en el año 2008/2009

El 25 de mayo de 2008, la empresa Colony Park comenzó su avanzada corrosiva sobre Isla Esperanza, y los arroyos Anguila y La Paloma; destruyendo las viviendas de los isleños que desde hace ya varias generaciones vivían allí en armonía con el ecosistema. Desde entonces, la empresa ha incurrido en una profunda destrucción ambiental que ha afectado los recursos naturales de dominio público, y apoderamiento ilegítimo de los “bienes” de la nación. En el marco de la causa judicial contra ella iniciada, se convoca este 7 de septiembre a las 10:30 am. a la Sala II  de la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín (Av. Ricardo Balbín 3200, General San Martín) para apoyar la resistencia ciudadana contra los abusos empresariales sobre el Delta y la parcialidad de la justicia.

El Delta del Paraná, perteneciente a la mayor cuenca hídrica del país, conforma un mosaico de humedales único, y presta dones ambientales esenciales para los 15 millones de personas que habitan en su área de influencia directa en las provincias de Entre Ríos, Santa Fé, Buenos Aires y C.A.B.A. El Delta además de poseer una gran biodiversidad y recursos productivos, también es esencial para la reserva y purificación del agua potable, el desarrollo fluvial y  la amortiguación de inundaciones que azotan cada vez más a la región. Precisamente, por su vital y benefactora importancia,y frente a las múltiples amenazas en su territorio, el Delta ha sido considerada “en peligro” por la comunidad científica internacional.

En particular, los mega-emprendimientos inmobiliarios, destinados a la construcción de barrios cerrados y espacios de ocio para los sectores de altos ingresos, contribuyen en gran parte a la degradación de este territorio esencial para el ciclo hídrico de la región. Colony Park S.A., proyecto destinado a construir un barrio cerrado, acaparando dones naturales de bien público, ha demostrado ser particularmente perjudicial. Comenzaron destruyendo, con motosierras y fuego, las viviendas de los habitantes -legítimos por derecho posesorio y por el mérito de haber vivido allí por generaciones-. Luego una segunda vez cuando los isleños comenzaron a reconstruir sus viviendas, con estancadas, cambiaron el curso del arroyo Anguilas y su cota; intentaron cerrar el paso del arroyo La Paloma., además de contaminar sus aguas. Talaron todos los árboles y se robaron las plantaciones de los vecinos. Convirtieron grandes hectáreas de bosque nativo en barrizal. Los animales –los del aire, tierra y agua- perdieron su refugio y  fueron desplazados primero por el terror ruidoso de las máquinas y luego por la destrucción de su hábitat. Los vecinos fueron amenazados, privados de su fuente de sustento e instigados a aceptar un mísero precio por abandonar su modo de vida.

No obstante, los isleños se organizaron para dar lucha a los abusos, y gracias a sus denuncias judiciales lograron que la justicia frenara el emprendimiento inmobiliario. En el camino, conformaron la Cooperativa La Esperanza, muestra del potencial que existe en una gestión comunitaria y en armonía con la naturaleza, y el Observatorio Humedales del Delta. Este último, un instituto de investigación que apunta a dar cuenta de los daños ambientales sufridos y que, si bien no existe vuelta atrás en los casos de destrucción ambiental, se propone acompañar a los isleños para reparar el impacto y fortalecer las formas de vida históricas del territorio.

Pero los ataques de la empresa continúan con el cómplice silencio de los oficiales de prefectura en la zona. Desde el año del freno judicial, sus enviados continuaron hurtando y destruyendo las propiedades y herramientas de los isleños, amenazandolos, y hasta incendiaron, en agosto del 2016, el galpón de la cooperativa. Mientras tanto, la causa se demora y corre el riesgo de ser desactivada entre apelaciones, vistas gordas y traspasos entre los tribunales.

Esta audiencia en particular responde al pedido de recusación de los  Jueces Federales Juan Pablo Salas, Marcelo Dario Fernández y Marcos Morán -integrantes de la Sala I de la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín-, llevado adelante por los vecinos del Delta y organizaciones adherentes a la causa. La solicitud se extiende ante el incurrimiento en sospecha de parcialidad de los jueces, quienes optaron por librar de toda responsabilidad a los funcionarios del estado municipal, provincial y nacional cuyo deber era detener las obras ilegales del emprendimiento inmobiliario de la Colony Park. Funcionarios a quienes la Jueza Federal de Primera Instancia,  Sandra Arroyo Salgado, había resuelto procesar por abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público.

La Sala II de la Cámara será la que trate el tema en cuestión. Sus jueces ya en otra ocasión resolvieron traspasar la causa N° FSM 32009066 por estrago seguido de muerte por inundaciones y la destrucción de la principal reserva de agua nacional; por lo tanto, es necesario obtener el mayor apoyo posible en la audiencia para que el mensaje sea contundente: la justicia no puede seguir demorando la remediación y reparación ambiental para la región, ni dar lugar a este tipo de emprendimientos en el futuro.

Sobre la audiencia: 
Será llevada a cabo el 7/09/2017 a las 10:30 am. en la Cámara de Apelaciones de San Martín calle 99 Nº 3053, San Martín, Provincia de Buenos Aires (altura Hospital Interzonal General de Agudos “Eva Perón” ex – Castex),  AV. Ricardo Balbín N° 3200 (Ruta 8) - General San Martín (1650). Se requiere presentar DNI para ingresar.
Más información: www.aapescobar.org